Cuando se trata de cenar unos buenos tacos en Tuxtla Gutiérrez, las opciones son muchas, pero hay lugares que han conseguido hacerse de un nombre propio entre quienes disfrutan de la carne y los sabores preparados al carbón. El Morro Tacos y Carnes es uno de ellos.
| Nombre | El Morro Tacos y Carnes |
|---|---|
| Dirección | Carr. Villaflores 1163, Sur Oriente Colonia, Obrera, 29080 Tuxtla Gutiérrez, Chis. |
| Cómo llegar | https://maps.app.goo.gl/u38y1osSNSWoyVn49 |
| Número cel. | 961 733 1945 |
| Horario | Lunes a Domingo 2:00 p.m. a las 12:00 a.m. |
| Delivery | Sí |
| Tarjetas de débito / crédito | Sí |
| Transferencias | Sí |
| Estacionamiento | No |
| Facebook: | El Morro Tacos y Carnes |
| Instagram: | elmorrotacos |
Con una propuesta enfocada en tacos y carnes asadas, este restaurante ofrece un menú amplio que permite ir desde los clásicos tacos de bistec hasta opciones más elaboradas, acompañadas de queso, carne al carbón y diferentes complementos.
La propuesta de El Morro va mucho más allá del taco tradicional. En su menú aparecen tacos de bistec y arrachera, tacos machos, tacos al gobernador, tacos de marlín, tacos puercos, vampiros, gringas, quesadillas y chorreadas, además de órdenes de carne y queso fundido.
Para quienes disfrutan de los sabores intensos, uno de los atractivos son los vampiros, preparados con tortilla dorada al carbón, queso manchego y carne de bistec; también existe la versión con arrachera. La tortilla crujiente y el queso fundido hacen de esta opción una buena alternativa para quienes quieren algo diferente al taco convencional.
Las quesadillas también tienen un papel importante en la carta. Se pueden pedir sencillas o acompañadas de bistec o arrachera, mientras que las gringas combinan tortillas de harina, queso y carne para una opción más abundante.
Con distintas opciones de tacos, quesadillas, vampiros, gringas, carnes asadas y charolas para compartir, El Morro Tacos y Carnes se ha convertido en una alternativa para quienes buscan una cena abundante y llena de sabor en Tuxtla Gutiérrez.
Y, como suele suceder con las buenas taquerías, aquí la recomendación es sencilla: llegar con hambre, pedir al centro y dejarse llevar por el antojo.
